Controlar las cantidades.

Si nos toca cocinar es importante controlar las cantidades y ceñirnos a los que seremos, evitando así que comemos en exceso e intentando evitar que queden sobras, las cuales tendremos que acabar con nosotros comiendo otro día. También hay que poner especial atención a la hora de ir a comprar y no dejarnos seducir por la enorme oferta de dulces y golosinas que invaden los supermercados.

    Moderar el consumo de alcohol.

Junto con los dulces típicos de Navidad, el alcohol también es protagonista de estas fiestas. Aparte de las contraindicaciones que éste tiene para la salud, el alcohol también aporta muchas calorías, concretamente "calorías vacías". Pensamos que por ejemplo una botella de vino o de cava contiene aproximadamente 650 Kcal, el equivalente a una comida. Y una copa en contiene alrededor de 85, que es el mismo que aportan por ejemplo dos rebanadas pequeñas de pan.

    Compensar las comidas.

Así como hemos dicho que el secreto estaba en la moderación, también es muy importante no saltarse comidas. Muchas veces después de comer en exceso nos sentimos culpables o nos encontramos mal, entonces no comemos nada en la siguiente comida para "compensar". Pero esta no es la manera de hacerlo. Así pues, aplicamos el sentido común durante la comida festivo y en la comida anterior o posterior optamos mayoritariamente por verduras u hortalizas, acompañadas de un huevo, un poco de pescado blanco o carne, de postre una pieza de fruta o un yogur desnatado y para beber preferentemente agua. Básicamente en estas comidas es importante no incluir demasiados alimentos que contengan hidratos de carbono y también moderar las grasas, porque estos son probablemente los nutrientes que más consumimos en exceso durante las comidas festivos. Así que hay que potenciar las verduras, que a la vez también actúan como desintoxicantes.

    Realizar actividad física.

Otra manera de compensar las comidas de las fiestas es realizar actividad física, ya que esta es una manera de quemar calorías. Una buena opción es, aprovechando los días festivos, realizar algún tipo de excursión o simplemente caminar a diario. Picar muy fuerte el tió no sirve para quemar muchas calorías, pero si lo hace, os deseo que os cague muchas cosas saludables!

20 consejos saludables

A medida que finaliza el año y con las fiestas de Navidad cercanas, quien más quien menos empieza a pensar en una lista de buenos propósitos para llevar a cabo a partir de año nuevo. En esta lista, para muchos, no falta nunca el deseo de dejar de fumar o apuntarse al gimnasio; e incluso el de adelgazar. Si lo que nos preocupa es mantener el peso, hay que pensar que es mejor incluir progresivamente pequeños hábitos saludables relacionados con la alimentación, que querer hacerlo todo de golpe.

Esto hará que los objetivos sean más fáciles de conseguir ya la larga serán más efectivos. No se trata, ni mucho menos, de cambiar de forma radical nuestro comportamiento alimentario de un día para otro. Pero sí sería bueno reflexionar e ir incorporando poco a poco nuevos hábitos en nuestra alimentación. De este modo, además de prevenir patologías tan habituales hoy en día como la hipercolesterolemia, la hipertensión arterial o la diabetes tipo II, seguro que también conseguiremos luchar contra el exceso de peso

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